LA CUEVA
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Arquitectos Picado de Blas.
Localización Arturo Soria, Madrid.
Construye Zimenta y asociados.
Promotor Privado.
Fotografía Alberto Amores
Colaboradores Juan Carrascosa, Candela Picado, Mateo Picado, Marco Morales, Maria Silvia Arévalo, Carmen Alfaro.
Youtube Un día en la cueva
Link Revista AD
Link Revista Elle Decor
Link Revista DWELL
Link Alberto Amores
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Reforma integral de un piso pasante de 65m2 en el barrio de Arturo Soria el cual se vació entero y se conectaron visualmente las dos fachadas, abriéndolo al exterior.
Se trata del último piso de un bloque de vivienda colectiva de final los años 60.
Debido al estado de deterioro en el que se encontraba el piso antes de la reforma, la estética en ruinas y oscura, los dueños se referían al apartamento como “La Cueva”. Nombre que describe a la perfección como era el apartamento, un lugar con falta de luz y ventilación natural al estar sobrecompartimentado.
La luz actúa como materia estructurante de los espacios. Una luz que cambia a lo largo del día y a lo largo del año gracias al filtro de vegetación que se adapta a los colores y frondosidades propias de cada estación.
Una luz que atraviesa la casa gracias a las ventanas de los muros interiores, que aportan transparencia y una visión cruzada de la vivienda. Desde cualquier punto del apartamento, se percibe el exterior, hasta desde el cuarto de baño que se encuentra en el centro del espacio. La naturaleza invade el interior de la vivienda allá donde mires.
Por la noche, la luz exterior se sustituye por un fuego interior que sale de la chimenea “Eclipse”, aportando una calidez única. Una escultura que deja pasar la luz ardiente a través de un círculo que parece el sol, esta luz se atenúa gracias a la tapa que actúa como la luna durante un eclipse.
Los puntos de luz artificial también llegan desde círculos en las puertas de los armarios, en el suelo, en el espejo del baño… Puntos de luz que buscan su camino para alumbrar el hogar.
Las diferencias de altura en la vivienda hacen percibir cada estancia de una forma diferente. Estos desniveles ayudan a crear espacios para almacenamiento.
El pequeño escalón que separa la zona común (salón, cocina y terraza) de la zona privada (dormitorios, vestidos y baño) permite obtener un gran lugar de almacenaje.
De esta forma, la propia vivienda está diseñada como un barco donde el espacio está optimizado al máximo.
El salón se transforma en un espacio de reunión donde los muebles modulares que diseñaron los arquitectos para la casa se adaptan a la ocasión. Se pueden colocar enfrentados o en forma de L en función del ambiente que se quiera generar.
El salón se abre a la terraza donde está toda la vegetación.
El rediseño fue, sin duda, fruto de un intenso trabajo en equipo.
El cambio entre el antes y después fue increíble, un piso que era como una cueva transformado en su antítesis.